Piedras Volcánicas

La técnica de masaje con piedras volcánicas es un método para ayudar al cuerpo a calmar dolores de espalda, mejorar la circulación o combatir el estrés y la ansiedad.
Esta terapia consiste en un masaje realizado alternando piedras calientes con piedras frías, aumentando la energía y reduciendo el cansancio físico o psicológico. Esta técnica se realiza además con tratamientos de aromaterapia y música relajante, de esta forma el paciente se sumerge en un estado de descanso y relax absoluto. Antes de realizar el tratamiento es importante preparar la piel eliminando las células muertas, de este modo el tratamiento será mucho más efectivo.
Tipos de piedras y modo de aplicarlas:
Las piedras calientes: aumentan la circulación sanguínea, relajan el cuerpo y producen sudoración, eliminando así las toxinas del cuerpo. Son de origen volcánico y su color es casi negro. La temperatura que alcanzan las piedras es de 50º centígrados y se calientan en un recipiente preparado con agua a unos cuantos grados más.
Las piedras frías: se utilizan en la última parte del tratamiento y sirven para reconfortar el cuerpo y equilibrar la temperatura. Suelen ser de mármol y lo ideal es que no sean fabricadas de forma artificial, sino que sean naturales, de las que se encuentran en los ríos o campo. La forma de enfriarlas es mediante agua con hielo y su color es blanco.

Beneficios de la terapia con piedras calientes:
Hay dos formas o dos etapas en el masaje:

Realizando presión con las piedras en lugares determinados del cuerpo, se denominaría estática y deslizando las piedras mediante aceite y un masaje orientado con ellas, por el especialista, que se llamaría dinámica. El masaje suele durar aproximadamente, una hora y suele realizarse semanalmente, o bien una o dos veces al mes. Este tipo de terapia se puede realizar en todo el cuerpo, pero las zonas clave para realizarlo son cabeza, espalda, manos, muslos y pies.
La terapia con piedras calientes ayuda al fortalecer los tejidos del cuerpo y es muy beneficioso para curar algunos dolores. El deslizamiento de las piedras calientes sobre el cuerpo produce un paliativo instantáneo y una relajación total del cuerpo y la mente. También ayuda a combatir el estrés y a disminuir las inflamaciones musculares, así como a activar la circulación sanguínea. Este tipo de terapia tiene unos resultados muy similares a un masaje profundo, pero se tarda menos tiempo en obtenerlos.